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¿Com es Deu, que vol en nosaltres, en quina consideració ens te?
Desde lo peculiar de la persona reconocer su interacción con los demás y la complementariedad que tenemos en la red social.
El trabajo del Vaticano II ha sido formar la conciencia de
la comunidad cristiana de manera que sus miembros alcancen ser plenamente
conscientes de aquello que potencia sus vidas hasta la plenitud, acoger el
amor, la sabiduría y la verdad del Dios creador en Jesucristo y su espíritu
santo.
Se trata de que la comunidad alcance a reconocer el tesoro
que tiene en su seno,
En el dialogo que uno presta inicialmente atención al otro
con quien pretende comunicarse, y luego si los dos están de acuerdo inician a
corazón abierto el diálogo.
Conviene estar abierto a acoger todo Aquello que venga, sin
seleccionar nada, sin descartar nada, inicialmente abierto a todas las culturas
y mentalidades del mundo, y a todas las religiones, un fenómeno universal unido
a la historia de todos los hombres desde el principio
Reconocemos los grandes valores espirituales contenidos en
todas las religiones, y que apreciamos en gran manera, se trata de la primacía
de lo que es espiritual, que en el seno de las comunidades humanas toma las
distintas expresiones religiosas de la verdad, o manifestaciones de Dios que
las fundamentan.
A la vez este sentido espiritual que se detecta por todo el
mundo, es fuerza que nos lleva a la plena realización de la persona humana, da
sentido a la vida humana, motiva la razón de ser a la persona, confirma el
deseo de crecer, desarrollarse y dar un rendimiento en la vida convencido que
vale la pena ser procreativo.
Desde Abraham ( para dar una fecha que podría ser muy
anterior, se está produciendo de
manifiesto la humanidad de aquel que es
su creador, y quien lo sostiene, y de ssus intenciones, de los motivos y deseos
y programación establecidos por El.
Así toda la historia de Israel y a continuación el
cristianismo han estado y continua siendo iluminados por aquella luz que aflora
en nuestra conciencia y que toma forma en el pensamiento y la palabra.
Al manifestarse en nosotros esta dimensión espiritual estamos
asumiendo en plenitud nuestra dignidad.
Como humanidad tenemos un largo y difícil camino para
unificar criterios, mediante un
conocimiento reciproco, una liberación de obstáculos, que hacen surgir la
unidad que tenemos escondida.
Toda la historia nos lleva por un proceso que pasa por 7una
ley y unos profetas, un pueblo, una familia, de Nazaret que proclama y testimonia
un definitivo compromiso de Dios con la humanidad.
Conviene orar para que el Señor nos ilumine sobre la verdadera dignidad de la vida y el trabajo
La envergadura y cualidad de nuestro servicio es voluntad de
dignidad auténtica .Orar para que el Señor nos dé el corazón sencillo, paciente
,y generoso que reclama nuestro trabajo.
Las relaciones humanas en el trabajo: Normalmente nuestro trabajo
es trabajo de equipo, va coordinado con otros trabajos, otras tareas, que otros
hacen, las consecuencias económicas también están en relación con las tareas
que otros hacen, que los costos sean proporcionales a un intercambio justo de
bienes. Ni costos excesivamente bajos que creen opresión , ni tan altos que creen
privilegios, no ahogar el mercado ni por reventar precios ni por precios
inasequibles para un público que requiere de estos servicios.
Hay labores y situaciones que superan nuestras
posibilidades, y es un buen punto para reflexionar y reconocer estas situaciones
y saberlas poner en manos de Dios, porque a donde nosotros no llegamos, Él sí llega,
y lo que parecía imposible se supera por gracia de Dios, que hemos de reconocer
por ejemplo la fotocopiadora, entrampada, el contrato en la DGAIA colgado de un
hilo, el despido de Victoria…
Encomendarlo a Dios y él escucha. Tiene un proyecto que
quiere realizar en el hacer de la empresa, y de las personas: Las empresas son
obras de Dios mediante las cuales la riqueza de este mundo llega a nuestras
manos elaborada ,preparada para el consumo en una variedad de presentaciones y
utilidades maravillosa. Es admirable la ciencia de Dios que utiliza a los
hombres para mostrarnos tanta riqueza a través de los siglos, pero sobretodo en
el nuestro. Él es digno de alabanza y estimación digno de nuestra admiración,
digno de que reconozcamos su poder.
Buscamos la justicia en la fe y no en las obras: Creemos que
Dios arreglará nuestras discordias fijándonos en lo que Dios hace en la otra
persona, y no por lo que ha hecho en contra de nuestro criterio (Rom. 9,30 a
32.)
Hay que predicar lo que es objeto de fe. Es agradable oir
anunciar el bien, la palabra de Cristo, lo que origina la fe en nuestros
corazones cuando la aceptamos, porque así aumentara la fe en el pueblo, y eso
nos hace vivir (Rom,10,15 a 17.)
Estimado Javier: La meditación de esta tarde en las
benedictinas ha reafirmado mis convicciones en el camino espiritual hacia la
santidad: La experiencia del Espíritu, la manifestación de Dios en mi, para el
cumplimiento de sus designios: Unir mi querer al de Él,sin que ningún tipo de
estructura ideológica, afectiva, fáctica, me frene.
Básicamente ser receptivos de la gracia, la acción de Dios
en mi, para transparentarlo, por ser yo manifestación de Dios en mi entorno, a los
demás como realización del amor que Dios les tiene.
Gracias por tu reflexión que me da nuevos horizontes en el
camino de la sabiduría o conocimiento de Dios, y en el sentido de comunión con
los hombres como conplementarios en la construcción el cuerpo de Cristo.
Buscamos la justicia en la fe y no en las obras.
Creemos que Dios arreglará nuestras discordias fijándonos en lo que Dios
realizará en la otra persona en fe y no por lo que ha hecho en
contra de nuestro criterio. ( Rom. 9, 30 a 32.)
Hay que predicar lo que es objeto de fe. Es agradable oír anunciar el bien, la palabra de Cristo, lo que origina la fe en los corazones que la aceptan, porque así aumentará la fe en el pueblo, y eso nos hace vivir ( Rom. 10, 15-17)
Somos fieles a la naturaleza humana con el trabajo que
beneficia a la sociedad, hecho con interés y , ilusión y eficacia, trabajo bien
hecho productivo o rentable en favor de la gente.
Por vocación el Señor da a cada uno unas cualidades habilidades
temperamento, que el ámbito familiar y social
ha cuidado de desarrollar, pero incluido en el plan de la voluntad de
Dios.
¿Por qué el Señor ha previsto para mí todo esto? Porque en
el plano de conjunto, en suc corazón me ha visto situado aquí en los trabajos
que estoy haciendo el entorno familiar
laboral y social en el que me muevo.
Dios se alegra de verme situado donde estoy y del hecho que
yo esté realizando su plan de amor, y progreso por la parte que me toca.
La oración en el trabajo depende fundamentalmente de si he
acogido el trabajo que el Señor me ha dado o si yo con el corazón egoísta y
vanidoso he escogido lo que no me corresponde distorsionando la voluntad de
Dios.
Cuando uno está en el
trabajo que Dios ha dispuesto para él, luego la oración respeta las diversas
situaciones labores como procedentes de un corazón sencillo y humilde, y su
oración sale fluida, sincera, i eficaz; los éxitos son Gloria de Dios y no del
hombre.
Según tareas, responsabilidades, y ambientes el campo
laboral puede ser motivo de continuadas tentaciones, cuando nace de la voluntad
de uno mismo, pero cuando nacen de Dios solo son un servicio a la humanidad,
nunca la brasa que enciende la tentación.
En otras palabras, cuando el trabajo viene de Dios se nota
la profesionalidad, no hay oportunismo, espíritu de discordia, de
competitividad o reivindicativos, sobre todo cuando uno está en una situación
de privilegio respecto a otros trabajadores y la recta intención en este punto.
No trabajamos por ambición económica, sí para poder vivir
del fruto de nuestro trabajo, y la recta intención en este punto[UdW1] se nota en qué uno dispone de los dineros
responsablemente y siempre en vistas a una utilidad positiva, no por[UdW2] aparentar vanidad o capricho, no para huir de los propios complejos, que en realidad solo se disimulan muy mal.
Trabajamos para vivir dignamente, pero esta palabra es
distorsionada y la dignidad a veces ralla el lujo, o malgastar, la dignidad
está en disponer de los recursos necesarios para cumplir como necesarios para
cumplir la voluntad de Dios.
Todo aquello que exceda de ahí difícilmente es justificable
como dignidad. La dignidad está en el corazón sencillo y generoso, no en el
sibarita y marginador.
No podemos ser serviles ya que gozamos de la máxima dignidad
No caben coacciones o sumisiones que nieguen el propio
criterio o frenen el propio desarrollo sin perjuicio del entorno.
Tened todos los mismos sentimientos, sed compasivos,
fraternales, bondadosos, humildes, porque habéis sido llamados a este fin.
a)
Reconocer los límites de otros y propios= ser
compasivos. Estimular a superar la situación actual mediante el desarrollo
personal.
b)
Fraternales=sentimientos de empatía de sentirnos
bien cerca de otra persona, y colaboración y complementariedad asumidas.
Apreciarle y agradecerle aquello que el aporta a la comunidad humana.
c)
Bondadosos= capacidad e valorar positiva y
generosamente al otro y serle servicial, ofreciéndose a si mismo en beneficio
de la dignidad del otro.
d)
Humildes= satisfacción por aquello que hago
bien, porque así llego como los demás al nivel conveniente para que las cosas
funcionen.
Tener los sentimientos de Cristo, comienza por estar uno
satisfecho de si mismo por la obra que Dios ha hecho en mi (cuerpo, vida,
sensaciones, sentimientos, pensamientos, imaginaciones, funcionamiento fisiológico,
alimentación, sexo…) constatar que los demás te aceptan como eres, en todos estos
aspectos; es necesario para la integración social de la persona.