El papa Francisco, al morir ha provocado una ola de adesiones, y un gigantesco reconocimiento de su labor y acción, siempre con la sonrisa en el rostro, con un enorme sentido común ha ido modificando toda exageracion partidista, egoista, en busqueda siempre de la colaboración apreciando cada persona por lo que es y ofrece a la sociedad.
Francisco ha tenido siempre presente la manera de comportarse
de Jesús de Nazaret con la sociedad de su entorno, opuesto a los intereses de
los mandatarios, favorable al sentir y esperar del pueblo.
En Juan 16,27 encontramos en boca de Jesús,el hijo
encarnado de Dios Padre,
“El Padre mismo os
ama porque vosotros me habeis amado” .
Francisco ha amado a Jesús, y se ha sabido amado por el
Padre, todo él inundado por el gozo del auténtico amor abierto a todo el mundo,porque Dios ama
radicalmente todo lo que ha creado.
Si amamos a Jesús en lo que es y representa,
experimentamos el amor de Dios Padre como nuestro creador de cuyo amor
dependemos radicalmente.
Esa experiencia me conduce a considerar que no solo soy yo
amado así por El, sino toda la sociedad de mi entorno, y con ellos puedo
compartir este amor, este aprecio mutuo en plan de igualdad que proviene de lo
alto.
Este es el fundamento que construye toda sociedad la
hace grande y atractiva, Francisco en
Roma y Buenos aires, Gaudí en Catalunya...